Actualmente la población de adultos mayores ha ido en aumento, se tiene registrado que al año 2017 habitaban en el país más de 13 millones de personas de 60 años o más.

Durante la vejez se vive un proceso de deterioro en donde todos los cambios conllevan a una pérdida de la capacidad de adaptación y se produce un aumento en la vulnerabilidad ante situaciones de estrés; sin embargo, los adultos mayores tienen oportunidades únicas para desarrollarse y crecer.

La memoria tiene la capacidad de recordar las experiencias vividas, ya sea a corto o largo plazo, dichas experiencias se quedan grabadas como aprendizajes. Con el paso del tiempo, la memoria puede llegar a verse afectada cambiando la manera de almacenar la información, haciendo más difícil recordarla.

El ejercicio base para mejorar la memoria es la concentración, los siguientes son algunos ejercicios que se pueden aplicar para ejercitarla:

  • Fijar la atención en un objeto.
  • Repetir un sonido.
  • Mirar una figura geométrica.
  • Oler un perfume.
  • Pensar en un recuerdo.
  • Escuchar sonidos exteriores para hacer foco luego en el silencio interior.

Las habilidades para la vida desarrollan en la persona un empoderamiento para poder asumir el control en todos los ámbitos de su vida. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, para no perder el control de sí mismo, es importante trabajar en las siguientes habilidades:

  • Conocimiento de sí mismo.
  • Comunicación.
  • Toma de decisiones.
  • Pensamiento creativo.
  • Manejo de estrés, sentimientos y emociones.
  • Empatía.
  • Relaciones interpersonales.
  • Solución de problemas.
  • Pensamiento crítico.

El desarrollo de habilidades, como la memoria y concentración, promueve el bienestar en el adulto mayor.