Las Naciones Unidas definen la violencia contra la mujer como un acto de violencia de género que tiene como resultado daño físico, ssexual o psicológico.

Según el Instituto Nacional de la Mujer, en México el 47% de las mujeres de 15 años y más, han sufrido violencia por parte de su pareja o durante su última relación.

La violencia se puede presentar de las siguientes formas:

  • Psicológica: actos o conductas que desvalorizan a las mujeres (amenazas, humillaciones, exigencia de obediencia, convencer a la víctima de que es culpable de cualquier problema).
  • Física: cualquier acto que pueda producir daño en el cuerpo de la mujer (golpes, heridas, fracturas, quemaduras, pellizcos).
  • Sexual: es cuando se impone a la mujer a tener relaciones sexuales contra su voluntad. Si se produce una penetración forzada, se considera violación.

La violencia se genera a través de reglas y normas de comportamiento que se producen en el ámbito familiar, educativo, religioso, laboral y político, en donde ambos sexos tienen estipulados diferentes roles.

Estos roles generan conductas machistas y de desigualdad. Contemplan a las mujeres como un sexo débil y generan relaciones de superioridad, poder y control.

Es necesario impulsar las siguientes medidas preventivas en la sociedad:

  • Cambiar normas y valores que toleran y fomentan la violencia.
  • Comenzar desde la educación de los niños y las niñas, enfocándose en sus actividades, valores y roles tradicionales que son catalogados como masculinos o femeninos. Estos deberan ser aceptados y asumidos por ambos sexos.
  • Enseñar a los niños y a las niñas habilidades domésticas necesarias o básicas para que sean autónomos y aporten a su desarrollo personal.
  • Que niños y niñas puedan expresar sus sentimientos libremente (llorar, mostrar cariño, etc.).

¡Ni una menos! No más violencia contra las mujeres.

25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.