El asma es una enfermedad crónica inflamatoria de las vías respiratorias que se caracteriza por la obstrucción reversible o parcialmente reversible de éstas. Se caracteriza clínicamente por tos, disnea, sibilancias y aumento del trabajo respiratorio, principalmete en la noche o en la madrugada.

Los síntomas del asma varían según la persona que lo padezca. Es posible que se presenten ataques de asma con poca frecuencia, en ciertos momentos, como cuando se hace ejercicio, o síntoma en todo momento; los síntomas que comprenden el asma son:

Algunas de las recomendaciones que contribuyen a mantener un óptimo estado de salud, son:

  • Falta de aire
  • Dolor u opresión en el pecho
  • Problemas para dormir causados por la falta de aire, tos o silbido al respirar
  • Un pitido o silbido al respirar que puede oírse al exhalar (signo frecuente de asma en los niños)
  • Tos o silbido al respirar que empeora con un virus respiratorio, como un resfriado o influenza

Cuando los síntomas se presentan de manera más frecuente y son molestos, aumentando la dificultad para respirar, quiere decir que el asma va empeorando, por lo que será necesario un inhalador de alivio rápido con mayor frecuencia.
Algunas de las acciones que pueden ayudar a reducir la gravedad de la enfermedad son:

  • Medicamentos: acude a tus citas médicas y toma tu medicamento según las indicaciones del médico. Lleva siempre tu inhalador de alivio/rescate aun y cuando no lo utilices regularmente.
  • Manténte saludable: come alimentos nutritivos y realiza ejercicios respiratorios de manera regular, mientras eres supervisado por un profesional.
  • Evita: a las personas que puedan tener una infección, principalmente resfrío o gripe, exponerse al humo del tabaco y exponerse a cambios bruscos de temperatura.
  • Prevén la gripe y la neumonía: aplícate la inyección anual para la gripe (vacuna antigripal) y la vacuna para la neumonía, según las indicaciones del médico.
  • Lidia con el estrés: aprende nuevas maneras de lidiar con el estrés.

El asma no se puede diagnosticar sin una prueba de la función pulmonar o espirómetro.

¡Que el asma no te detenga!

Sigue tu tratamiento y disfruta de todo momento.